
A eso me dedico, es la carrera que estudié y en área en el que voy encontrando mi nicho. Como la propia etimología de la palabra lo dice la Biología es la ciencia que estudia la vida a todos los niveles. ¿Pero que es la vida? Pues aquí van algunos apuntes subjetivos:
Es coger aire hasta llenar los pulmones y soltarlo mientras se corre colina abajo.
Es correr tan al límite que al final las piernas no te sostienen y el aire sabe a sangre y te quema cuando entra en los pulmones.
Es ver reír a los cachorros de la manada.
Es la alegría de cobrar una pieza difícil.
Es jugar solo por disfrutar del juego, sin que importe quien gana o pierde, regocijarse solo en la marcha del juego.
Es el olor de la leche con canela calentándose para hacer torrijas.
Es jugar al escondite en la plaza del pueblo.
Es comerse una tortilla hecha con los espárragos que has cogido esa misma tarde.
Es descubrir unos hoyuelos riñoneros que deseas besar desesperadamente y no puedes.
Es ver como sale la luna, enorme, detrás de una encina.
Es ver como se pone la luna en el mar.
Es saber que tienes amigos que se preocupan si algo te va mal.
Es ayudar a los amigos cuando te lo pidan y cuando no.
Es saber que no puedes ganar una lucha y lanzarte al ataque.
Es poner toda tu ilusión en hacer un regalo con tus manos.
Es que ese regalo acabe en la basura.
Es la iniciación en el mundo de los balnearios en esa playa del norte que dicen es una concha.
Es pasar la noche por ahí.
Es comer cordero en Palencia.
Es reírse tanto que acabas con más agujetas que si hicieras 2000 abdominales.
Es sentirse tan mal que comes por costumbre y te duermes de agotamiento.
Es llegar de viaje y darse un baño nocturno en el mar.
Es correr debajo de la lluvia por el placer de mojarse.
Es sumergirte y, al mirar hacia arriba, a la superficie, ver la luz convertida en puro color azul.
Es caminar por el campo a la luz de la luna y las estrellas escuchando a los bichos nocturnos.
Es leer un libro de los que te atrapan, de esos que hacen que estés ansioso por volver a casa para saber que pasará en la siguiente página.
Es una tarde en la piscina.
Es recoger conchas en la playa.
Es un baño en un río de aguas límpias, ¡Ay, que pena el Alberche!
Es el subidón adrenalínico de correr en un encierro.
Es soñar despierto porque no te acuerdas de los sueños que tienes dormido.
Es desayunar chocolate con churros tras pasar toda la noche por ahí.
Es sentir el júbilo de la pelea.
Es estar unos días de vacaciones autistas en la sierra.
Es desayunar al sol en una terraza de La Palma.
Es viajar con los amigos.
Es tener a todos tus compañeros de clase delante, regatear como una liebre, escurrirse como un pez, acelerar, frenar de golpe, saltar, agacharse y llegar al otro lado del campo sin que te cojan ¡ganar un entreparedes!
Es tirarte al agua sin pensar y un cabo con boyas amarrado a la playa te salve del canto de las sirenas.
Es comer un buen cocido en pleno invierno.
Es encontrar un tesoro detrás del lavabo.
Es perder lo más se quiere conservar.
Es sentirse feliz por todo y por nada, simplemente se es feliz.
Es no estar seguro de si volverás a sentirte simplemente feliz.
Es querer pintar algo pero no ser capaz de que tus manos plasmen la imagen que hay en tu mente.
Es querer ser una piedra.
Es ser solo cera al sol.
Es querer cambiar para poder llegar al punto cero.
Es ponerse ciego de moras una tarde de verano.
Es ver las Perseidas todos los veranos (o intentarlo al menos).
Es tener que correr y saltar para liberar toda la energía que se siente.
Es ser la pesadilla de tu sueño.
Es tratar de aprender de todos los errores que se cometen.
Es correr tras tus perros en “El Torreón” arriba y abajo mientras ellos siguen a una liebre.
Es abrir y cerrar la puerta repetidas veces para oír la cascabilla colgada de su quicio.
Es comer gominotas sentado al fresco.
Es, en resumen, una red de reacciones bioquímicas acaecidas en el interior de la membrana que delimita las células y su entorno más cercano.